orgullosa por siempre

“Se sacrificó la credibilidad por apostar por una candidatura”

Entrevista de Cristian Rebosio al periodista René Gastelumendi. Imagen: Andina

Publicado: 2021-07-26
La proclamación de Pedro Castillo como Presidente electo le puso punto final a uno de los procesos electorales más convulsionados desde el regreso de la democracia. Sin embargo, la extrema polarización de la campaña no concluyó tras el 6 de junio y ha dejado consecuencias en todos los sectores de la sociedad peruana. La prensa, el famoso cuarto poder, no pudo salir indemne de esta situación y terminó tomando un rol tan protagónico como polémico. Esto llevó a que algunos periodistas no se sientan cómodos con el clima que se vivía en los medios y opten por renunciar. René Gastelumendi es uno de ellos y, en esta entrevista, el exintegrante de Cuarto Poder cuenta la manera en que vivió las recientes elecciones y lo que espera de la prensa para el futuro.

¿Considera que las elecciones de este año han provocado un nivel de polarización mayor en comparación a lo visto en los procesos electorales de las últimas décadas?
Hice público que había votado nudo, y por naturaleza era imparcial, pero mi entorno inmediato considera que eso era apoyar a Pedro Castillo. Eso denota una polarización mayor. Porque si lo nulo, que es estar al medio, es considerado por la parte que apoya a Keiko Fujimori como apoyar a por Castillo, entonces estamos hablando de una polarización tremenda. La pandemia, el Bicentenario, los orígenes de Castillo y los temores que su candidatura representó por el plan de gobierno de Vladimir Cerrón, que es marxista, leninista y mariateguista, formaron un coctel que desató un montón de temores que se refugiaron en una polarización espantosa.
¿Cuál debería ser el rol de los medios en un proceso electoral?
Los medios deben propiciar la publicación de información corroborada y sustentada con rigor y ofrecer una pluralidad de voces y representaciones de las distintas orillas políticas. Sin dejar de lado el derecho que tiene cada medio de comunicación a tener una línea editorial que no tendría que influenciar en los contenidos personales de cada periodista. Esa diferencia no quedó clara en esta campaña y hubo una superposición de línea editorial con intervención en los trabajos de los periodistas.
Entonces, ¿la prensa peruana no cumplió su rol en estas elecciones?
Hay varias formas de verlo. Hubo pluralidad para el espectador. Tienes a Willax, que piensa de una manera; América, que marcó una clara tendencia en los últimos meses; La República, que tiene una tendencia clarísima y Convoca y Ojo Público, que son medios alternativos. La parte positiva es que hay muchos medios. Por lo menos hay libertad y hasta libertinaje. Como ciudadano uno tiene esa pluralidad. Pero creo que, en el caso de algunos medios, se sacrificó la credibilidad por apostar por una candidatura, lo que se pudo hacer con la línea editorial. Se sobrepasaron los límites y estamos como estamos, tuvimos que renunciar. El canal tiene todo el derecho de tener la línea editorial que quiera, pero hay maneras de manejarlo. Como en Estados Unidos, donde tienes líneas editoriales claras sin que eso influencie en las entregas de las personas que trabajan en los medios.
¿Pero no es impropio de un medio publicar un comunicado anunciando que respaldan una candidatura, como hizo Latina?
No solamente es un medio, los canales son empresas. Entonces creo que, si lo dices abiertamente, lo puedes hacer. Lo que no puedes hacer es intervenir en el periodista o los programas. Por ejemplo, en la campaña antepasada se contrató a Jaime Bayly, quien tenía una línea clarísima contra Ollanta Humala, y él representó la línea editorial del canal, pero no hubo fricciones ni problemas con el trabajo del resto de periodistas. El canal tenía la forma de manifestar su línea editorial sin meterse con los periodistas de planta.
¿Sería peligroso que el gobierno de Pedro Castillo impulse una ley de medios?
Riesgoso más que peligroso. Por eso creo que los periodistas podemos adelantarnos a ello. Hay todo un debate. Los periodistas nos arrogamos ser el cuarto poder, el termómetro de la democracia y fiscalizadores, pero somos parte de la sociedad con sus mismos defectos. Nuestra misma vocación hace que, con mucho respeto, tengamos un poder prestado que la sociedad nos otorga. En ese sentido, siento que esa regulación debe partir de nosotros mismos. Los periodistas debemos tener una gran conversación, incluyendo al Colegio de Periodistas del Perú, el Instituto Prensa y Sociedad y el Consejo de la Prensa Peruana, para ver de qué manera podemos hacer más eficiente la autorregulación en el sentido de protegernos a los periodistas de eventuales embates de los dueños de los medios de comunicación que no son periodistas y proteger a la ciudadanía para que reciba una información plural.
¿Correspondía que el Consejo de Prensa Peruana respalde a los integrantes de Willax?
Es difícil entender, pero creo en la libertad de poder opinar. Lo limites están establecidos en el código penal. Difamar es un delito y eso se resuelve en el Poder Judicial. El hecho que uno sienta una fatiga o desaliento en acudir al Poder Judicial es otro tema que debe ser corregido porque forma parte de la carencia en la defensa del derecho de los ciudadanos. Pero el hecho que un candidato a la presidencia, que hoy es presidente, haya firmado una carta con el señor Julián Palacín para amenazar con la posibilidad de ver el espacio electromagnético me parece peligroso. Sé que a veces provoca ser severo con algunos periodistas, pero hay que serenarnos y ver lo que está en juego. Existen las herramientas y leyes para poder defender nuestros derechos.
Sin embargo, también se han visto casos como el de la excongresista Rocío Silva Santisteban, quien fue acusada por Beto Ortiz, conductor de Willax, de tener vínculos con terroristas. ¿La prensa nacional no debería también cuestionar que se use la libertad de expresión para difamar?
Justamente por eso es que los periodistas debemos tener esa conversación antes que provoquemos que el gobierno de turno nos intervenga y comience a legislar sobre nosotros. Rocío Silva Santisteban tiene el Poder Judicial y lo está utilizando para poder defenderse. La idea es que también tenga un respaldo del gremio y no amerite la intervención del gobierno de turno, sea de derecha o izquierda, porque eso es muy peligroso.
Teniendo en cuenta la marcada línea editorial contra Castillo de los principales medios, ¿se podría decir que estuvo justificada la negativa del candidato de Perú Libre a dar entrevistas a estos medios?
Es un acierto en términos de resultados. Hay dos maneras de ver esto. Como periodistas, es fácil llamarlo para que de entrevistas. Me ha pasado con gente de Perú libre que, muchas veces, no contestaban o Pedro Castillo cortaba las entrevistas. Como periodistas y ciudadano, esto no debería suceder porque uno quiere escuchar a los candidatos. Era como Luis Castañeda Lossio cuando candidateaba, solo iba a los medios que él consideraba y por ello le decían “el mudo”. Castillo también fue un poco mudo. Ellos tienen derecho a ser estratégicos, pero creo que la ciudadanía debería ponderar quiénes están dispuestos a enfrentarse a sus peores enemigos.
¿La actitud de Pedro Castillo hacia los medios cambiará ahora que está en el poder?
Creo que va a estar muy controlado. Tanteará qué tan preparado está para poder absolver dudas y una energía agresiva por el temor que genera su presidencia. Creo que no le quedará otra. Los periodistas perseguimos y estamos detrás tratando de arrancar declaraciones. Se le hará imposible evadir el asedio saludable de la prensa. En los primeros tres meses vamos a conocer mucho más a Castillo mediáticamente.
Pedro Castillo ganó las elecciones pese a una fuerte campaña en contra por parte de un gran sector de la prensa, ¿esto debería llevar a que los medios se replanteen su relación con la sociedad ante el riesgo de perder influencia?
Esto tiene que formar parte de una gran conversación. Se debe revisar la relación de los medios con la ciudadanía, que siempre va a tener la libertad de cambiar de canal. Pero no se trata solo de tener esa libertad sino que también se debe poder exigir a los medios una pluralidad. Especialmente a los medios que ocupan el espacio electromagnético, esos tienen un deber mayor de ofrecer pluralidad. Incluso porque a mediano plazo podría dejar de ser una oportunidad de negocio saludable, porque los medios digitales son un contrapeso a este coro en el que se puede convertir los medios corporativos.
¿Lo que hace Willax califica como periodismo?
Hay varios tipos de periodismo. SI la pregunta va por una persona que aparece en una pantalla y opina e insulta a quien le da la gana, eso no es periodismo. Eso es libertad. Está ejerciendo una libertad. No me gusta que se insulte en los medios de comunicación. Debe ser parte de la autorregulación. Puede formar parte de la libertad, pero debe tener un límite. En Willax se ha hecho periodismo de verdad, pero en otros casos no.
Se ha visto a comunicadores de Willax participando como oradores en marchas a favor de la candidatura de Keiko Fujimori, ¿eso no los saca de su lugar de periodistas y los convierte en operadores políticos?
Hay momentos muy intensos en los que algunos periodistas optan por apoyar abiertamente una candidatura. Es mejor decir que apoyas abiertamente una candidatura, pero ahí se suspende un poco tu ejercicio periodístico y te conviertes en un activista. También hay derecho a serlo, pero creo que esas fronteras no están claras.
Como periodista, ¿qué lección le han dejado estas elecciones?
Me han confirmado varias cosas muy duras. Como que distamos mucho de ser una nación integrada y autodeterminada, que el clasismo y racismo, por más que suenen a lugares comunes, son realidades nefastas muy vigentes que esta segunda vuelta despertó de manera alarmante y que nos cuesta tanto pensar en el bien común porque pensamos en el entorno inmediato cuando el bien común está muy por encima de este. Hay muy poca gente de clase media para arriba dispuesta a poner en juego ciertas estructuras en pro de un bien común. Somos un archipiélago de intereses y egoísmos.
¿Se sintió decepcionado por la prensa peruana?
Nunca estamos muy bien, siempre estamos mal. Pero creo que ahora hemos estado peor que siempre y ha sido muy evidente. Si me he decepcionado de la cobertura de los medios, yo formo parte de ella y creo que siempre vamos a ser sujetos de crítica. Nada es perfecto y creo que el pluralismo es algo que tenemos que defender y también la rigurosidad de la información. En ese sentido, hemos fallado como sistema mediático en estas elecciones, pero al menos ha habido una pluralidad a la que la ciudadanía tuvo acceso. Lo que sí preocupa es que ante un mismo hecho hayan titulares distintos.
¿No lo decepcionó ver la facilidad con que se pudieron manipular los medios para estas elecciones poniéndolos en favor de una candidatura?
Sí, pero creo que toda crisis es una oportunidad y esta genera la oportunidad de sentarnos a conversar los periodistas, dueños de medios y organizaciones de periodistas para ver cómo corregimos eso. No podemos esperar a la próxima campaña para que ocurra de nuevo. En ese sentido, sí me ha decepcionado a ver cómo los medios más grandes han fallado a su razón de ser.
¿Observa voluntad de los involucrados para llevar a cabo este cambio o es una esperanza que tiene?
No veo ninguna muestra de voluntad. No veo que esté en la agenda, en este momento, hablar sobre eso. Quizá porque estamos muy nerviosos por lo que se viene. Pero creo que es deber de los periodistas proponer este debate. Tiene que ser parte de nuestra agenda. No debiéramos, en cada campaña política, poner en juego la libertad de expresión, la pluralidad y la ética.
Tras su renuncia a América, ¿se sintió respaldado por sus colegas periodistas?
Por algunos sí y por otros no. Esto pasa por subjetividades. Lo mismo pasa en mi circulo amical y familiar. Algunos te aplauden y otros te detestan. En general, sí nos hemos sentido respaldados por la gente que más nos interesa, la gente que admiramos, queremos y considero más abierta a la pluralidad y la información que no necesariamente va a corroborar mis teorías sino cuestionar. Ese público, al que más admiro por su apertura menta, es del que hemos recibido ese apoyo.
¿Está incluyendo a sus excompañeros de Cuarto Poder?
Claro. No me puedo arrogar la representación de ellos, pero veo las reacciones frente a los demás y no solo sobre mí.
¿Qué planes tiene para su futuro? ¿Volvería a trabajar en televisión abierta?
Sería interesantísimo volver a la televisión abierta. En este momento, estamos diseñando un portal de noticias con mis excompañeros de Cuarto Poder y, seguramente, vamos a dar una sorpresa pronto. Es una ilusión que tenemos de poder manifestarnos y trabajar en ese espacio. Sin desmedro de oportunidades que puedan surgir en televisión abierta, en donde trataré de desempeñarme con aciertos y errores como lo venía haciendo en América Televisión, lugar en el que, felizmente, me dejaron hacerlo durante tantos años.

Escrito por

Cristian Rebosio

25 años / Comunicador / Lima, Perú / Twitter: @crebosio95


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